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Terapia familiar

La familia es un sistema donde cada uno de sus miembros tiene un rol y se comporta de una forma determinada. Pueden sucederse muchos cambios que alteren el todo de este sistema, como por ejemplo:

  • el nacimiento de un nuevo hijo
  • la adopción de un niño
  • uno o ambos de los progenitores protege en exceso o está ausente
  • los abuelos o algún otro familiar ahora también vive en casa
  • alguno de los hijos se emancipa
  • se detecta una enfermedad en alguno de los miembros
  • se convive con la adicción de alguno de los miembros
  • uno de los progenitores se ha quedado en paro
  • separación/divorcio de los padres
  • papá o mamá tiene una nueva pareja

Pero no todos los conflictos surgen en la familia nuclear (padres + hijos), si no que en la familia extensa (abuelos + padres + tíos + hermanos + hijos…) también pueden surgir dificultades que a veces son difíciles de resolver.

La terapia de familia consiste en estudiar a cada uno de los miembros, por qué se están sintiendo de ese modo y por qué esa forma de actuar; y a su vez, cómo influye al resto del sistema familiar.

El objetivo es fomentar la comprensión y la empatía con el resto de la familia,  dotar de habilidades de comunicación y de solución de problemas. No siempre es necesario que acuda toda la familia a la consulta, en el momento  en el que hay cambios en alguno de los familiares, se producen cambios en la totalidad del sistema.

Como apuntó Steve de Shazer: “si algo no funciona, haz algo diferente”