¿ Son más importantes las madres que los padres?

Muchos padres ven con dolor que en los primeros años de vida sus hijos parece que quieren más a sus madres y les hacen más caso que a ellos; y esto puede crear mucha frustración. Incluso a veces se ve en terapia, como el que esto les afecta y duela, hace que les presten menos atención a sus hijos, “ ya que como parece que quiere más a su madre, pues que se haga cargo ella y juegue con él!”.

Queridos padres, no os preocupéis, os pasa a todos y es normal que dé mucha rabia, frustración el ver cómo te implicas y tu hijo se tranquiliza más con su madre, se ríe más con ella … con lo que sientes que no eres correspondido… Sentirse así es lo más humano del mundo.
¡Pero… esto es un error! No es que vuestros hijos os quieran menos, aunque ahora no lo parezca, al igual que las madres, estáis influyendo enormemente en el desarrollo de vuestros hijos y tenéis un rol muy importante.

Lo que sucede es que padre y madre suelen cumplir funciones diferentes:

*La figura materna, por el hecho de la gestación, va a ser la referencia primaria, es simplemente instinto natural, ese bebé lleva nueve meses con su figura materna, por lo tanto, ya se ha iniciado el apego mucho antes que con la figura paterna u otro cuidador.
A partir del nacimiento, este apego se refuerza, la madre cumplirá una función de amor incondicional, el bebé conoce la voz de su madre, el latido del corazón que lleva escuchando meses y al que se acompasa. Esto genera que el niño se sienta querido y especial y la sensación de siempre estar protegido.

*La figura paterna normalmente cumple más la función de seguridad. Lo que genera es que el niño se sienta valioso y capacitado para relacionarse con los demás y a su vez, con la valentía de explorar el mundo. Es algo así como su nexo con el exterior, comprobar que lo que hay más allá de los brazos de mamá no es peligroso y podrá manejarse.
Ambas funciones son sumamente importantes, así que, padres, no os desprestigiéis, tenéis la misma relevancia que las madres, aunque de primeras, no os dé esa sensación.

Lógicamente, esta explicación es muy simplista, cada uno cumple más funciones y no están tan diferenciadas. Incluso hay más figuras de apego como los abuelos, hermanos o cuidadores. O familias donde el niño es adoptado o de acogida… El objetivo es sólo que entendáis que aunque en ocasiones parezca que los niños sólo quieren a sus madres, no es cierto, la clave está en que distintos progenitores cumplen distintas funciones y cuanto más tiempo paséis y juguéis con vuestros hijos, sin delegar esa función, más fuerte será el vínculo que forméis.

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